El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió los aranceles impuestos a los automóviles fabricados en México y aseguró que estas medidas han llevado a empresas automotrices a trasladar parte de su producción a territorio estadounidense, mientras ambos gobiernos mantienen negociaciones para reducir las tarifas comerciales.
Durante un mitin en Lubbock, Texas, en apoyo a candidatos del Partido Republicano, Trump afirmó que los vehículos producidos en México ingresaban anteriormente al mercado estadounidense sin pagar aranceles y sostuvo que la imposición de tarifas ha favorecido la instalación de plantas automotrices en su país.
“Todas nuestras empresas automotrices estaban quebrando. Pero eso ya no sucede. Ahora, todas se están marchando de México para instalarse aquí”, declaró el mandatario, al argumentar que las compañías buscan evitar aranceles de entre 25 y 50 por ciento.
Trump también volvió a mencionar el caso de Toyota, empresa japonesa que, según sus declaraciones, invertirá 3 mil 600 millones de dólares para trasladar a San Antonio, Texas, la producción de su camioneta Tacoma, que actualmente se fabrica en México. El presidente estadounidense atribuyó esta decisión a los aranceles que su administración impuso a los vehículos importados.
Las declaraciones se producen mientras el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum busca reducir el arancel de 25 por ciento aplicado desde 2025 a los automóviles fabricados en México. La tarifa se aplica específicamente al contenido no estadounidense de los vehículos, de acuerdo con la información publicada por Reforma.
México también busca una reducción de los aranceles de 50 por ciento establecidos por Estados Unidos para el acero y el aluminio, productos que forman parte de las negociaciones comerciales entre ambos países.
Las conversaciones se aceleraron desde agosto; sin embargo, el diario The Wall Street Journal reportó recientemente que las negociaciones para disminuir las tarifas se encontraban estancadas, en medio de la intervención del secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, funcionario del que depende la aplicación de los aranceles.
Por ahora, Trump mantiene su defensa pública de estas medidas, mientras el gobierno mexicano busca modificar las condiciones comerciales que afectan a la industria automotriz y otros sectores exportadores.
El desarrollo de las negociaciones será relevante para la industria automotriz mexicana, debido a la integración de las cadenas de producción entre México y Estados Unidos y al impacto que los aranceles pueden tener en las exportaciones y las decisiones de inversión.
Fuente: Reforma








